martes, 4 de julio de 2017

La chistera de la Historia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La Historia no es tanto lo que ocurre, como lo que se cuenta. Y, como consecuencia, solo ha existido lo que se ha contado. La Historia, por ello, siempre ha sido problemática por esos dos principios: por lo que se incluye y se deja fuera, primero; por cómo se cuenta lo que se cuenta, después. No por dejar de contar las cosas estas dejan de existir; lo que se ignora, se atraganta.
Por estas y otras muchas cosas más —su dependencia del poder para contar o no, por ejemplo—, la Historia está condenada a crisis periódicas en cuanto que lo que podríamos llamar el "pacto de aceptabilidad" se rompe y cada uno empieza a interpretarla a su manera, enfrentada a las de otros.
El 19 de junio, Egyptian Streets nos traía la siguiente noticia:

Egypt’s Ministry of Education has decided to remove mention of the 25 January 2011 uprising and 30 June 2013 mass protests from high school curriculum, according to the state-owned newspaper Al-Ahram.
In a press conference, Reda Hegazy, the general director of high school exams and head of the high education sector, stated that the new curriculum will follow international standards.
In the latest history exam for Egypt’s high school students, a question regarding the 30 June mass protests was included, saying “What if Al-Sisi never gave the 30 June speech?”.
The new decision will be implemented starting the educational year 2017/2018, which is set to start in September.
The decision, reportedly, resulted in clashes between parliamentarians and the government, as the latter took the decision independently. Several MPs, however, rejected the involvement of politics in education and backed up the new decision.
The new curriculum is forecasted to tackle Egypt’s history until the assassination of former president Anwar Al-Sadat, removing the era of Mubarak and the two uprisings.*


El breve texto revela todos los defectos de la Historia y cuál es el sentido de su existencia.
Es sorprendente, por ejemplo, que la pregunta “What if Al-Sisi never gave the 30 June speech?” pueda formularse. Es un claro ejemplo de pregunta, como se suele decir, con trampa. Nada tiene que ver con los hechos, sino que es una forma de ratificación de los discursos oficiales. ¿Cuál sería la respuesta correcta? Es evidente que la que ratifica al poder, que es quien la hace. Lo demás es erróneo. Haciendo preguntas como esa es como la Historia cumple su función de respaldo del poder, es decir, propagandística.

No menos sorprendente es la disputa entre gobierno y parlamento. El "rechazo a mezclar historia y política" es realmente absurdo, pues toda la Historia es política. Decir que es "política" y no "historia" los treinta años de Hosni Mubarak, la revolución del 25 de enero y el 30 de junio, que acabó en el "no-coup", es otro ejemplo de la perversión perceptiva en que vive Egipto. Tiene que alimentarse con discursos justificativos y acaba creando un mundo ficticio que tiene que ser aceptado para sobrevivir.
A través del control de los discursos es como se produce la legitimidad del poder, como Michel Foucault no enseñó. De todos ellos, el discurso histórico, especialmente el curricular, juega un papel central en la percepción social de porqué el mundo es como es. Esconder los hechos crea un vacío que hace todo inexplicable. La "explicación" no tienen por qué ser verdadera, pero sí es necesaria para la coherencia de los que viven la fantasía. Sin ella, se vive en un mundo fantasmal.
No es la primera vez que se presentan conflictos con los libros de Historia en Egipto. Más bien es una rutina. Ha pasado con la polémica exclusión del Premio Nobel, Mohamed El-Baradei, caído históricamente en desgracia. Más recientemente, con la representación de las islas de Tiran y Sanafir, que deberán ser borradas de los manuales. cuando se dé por zanjada la cuestión de la entrega a Arabia Saudí. Es un ejemplo claro del constante tejer y destejer de la historia egipcia según como soplen los vientos.


Los que querían dejar fuera casi cuarenta años de vida egipcia considerando que eso era politizar el currículum escolar no se dan cuenta (o sí) de que no hay acto más auténticamente político que escamotear la realidad. Lo problemático son los huecos que quedan.
Egypt Independent nos contaba ayer que, pasados estos días, el ministerio ha rectificado en su idea de acabar la Historia contada en el momento del asesinato de Anwar El-Sadat:

The Education Ministry has reconsidered the newly-developed high school history curriculum in which information about the January 25 and June 30 revolutions are omitted.
Consequently, information about the January 25 and June 30 revolutions will remain in high school books, according to head of the Ministry’s Public Education Sector Reda Hegazy.
High school students will study the same history curriculum provided last year, which was initially created in the 1980s and has been updated several times in recent years.
The decision of the Ministry of Education to delete the January 25 and June 30 revolutions from history books caused great controversy within the ministry, as some considered it politicization of curricula.
Gamal Shakra, a member of the Committee on the Modification of the History Curriculum, said that the new book, currently suspended, includes information about the First and Second World Wars, colonialism in Africa & Asia and Zionism. As for Egyptian history, the book covers the October 1973 war with Israel.
Shakra cited the lack of historical documents and testimonies by the Supreme Council of Armed Forces, the Cabinet, and other state authorities as the reason behind the Committee’s decision to omit information about the two recent revolutions.**


Que haya poca documentación como para contar las cosas recientes no deja de ser una paradoja. Seguramente, la discreción del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas y el gobierno suministrarán gustosos la descripción de su participación en los acontecimientos y quizá terminen como aquel célebre concurso televisivo, "hasta aquí puedo leer". Lo demás ya se contará, que no es cosa de ir asustando a los tiernos infantes.
Más sentido común tienen las declaraciones que cierran la noticia:

Mohamed Afifi, a professor of history at Cairo University, said that the decision was a big mistake, as the two revolutions represent the legitimacy of the current ruling regime.
“The elimination of the two revolutions from the curriculum is an unrealistic idea and one that follows unacceptable logic,” he added.**

Tiene toda la razón. Esa peligrosa "lógica inaceptable" es precisamente la que queda cuando no se unen las piezas para que tengan un significado. Sin ella el "no coup" se queda en vulgar "coup". La "legitimidad" del régimen actual se crea desde la interpretación de esos dos acontecimientos que no pueden ser soslayados: el 25 de enero y el 30 de junio. Eliminarlos es hacer surgir el régimen de una chistera.


* "Egypt Removes 25 January, 30 June Uprisings from School Curriculum" Egyptian Streets 19/06/2017 https://egyptianstreets.com/2017/06/19/egypt-removes-25-january-revolution-30-june-mass-protests-from-school-curriculum/

** "Education Ministry backtracks on omitting Jan 25, June 30 revolutions from curriculum" Egypt Independent 3/07/2017 http://www.egyptindependent.com/education-ministry-reconsiders-curriculum/



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