lunes, 26 de junio de 2017

El sombrero de la reina, un principio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Durante unos días el tema de especulación política en la semana de comienzo de la negociación del Brexit ha sido el sombrero de la Reina Isabel II. Cuando la realidad se vuelve confusa, nos volvemos hacia el simbolismo y sus oscuridades, que dejan margen para las especulaciones interpretativas.
Durante décadas, los sombreros de la familia real ha sido un tema habitual de discusión hasta convertirse en un "clásico", pero no se había dado el salto a la política, que recordemos. La gente, dentro y fuera de Reino Unido, ha podido especular sobre los sombreros, sobre sus colores y formas, pero esto es nuevo:
En Euronews, Escarlata Sánchez da rienda suelta a su sentido especulativo cuando informa de la aparición en escena del sombrero real:

El sombrero de la reina de Inglaterra durante la apertura del Parlamento ha dado mucho que hablar. Algunos creen que se trata de una alegoría a la bandera de la UE.
Mientras daba su discurso, el mundo entero tenía puestos los ojos en su sombrero. Parece que Isabel II quiso honrar a la UE con su elección. Y es que se parece mucho a la bandera de la Unión Europea.
La reina habló sobre la transferencia de la legislación de la UE a la legislación británica. Además comentó que planeaba darle la bienvenida a los reyes de España el próximo mes de julio, pero no mencionó la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La reina eligió un sombrero con los colores de la UE y flores como las estrellas para un momento en el que dio a conocer el brexit “duro” durante su discurso sobre el programa de Theresa May.
Figúrense cómo perciben este símbolo quienes votaron por permanecer en la UE en el referéndum sobre el brexit.*


La pieza periodística gira sobre el sombrero. En medio se inserta la loncha de la visita de los reyes de España y el olvido —¡castigado!— de Donald Trump. Como el sombrero es un objeto bastante limitado, se hace necesario darle consistencia a través de expresiones como "el mundo entero tenía puestos los ojos en su sombrero" o "figúrense cómo perciben este símbolo". Pues no, no me figuro nada. Quiero que me digan por qué la reina Isabel se puso es sombrero y no otro ese día. No quiero ni figuraciones ni especulaciones, si no causas.
Sin embargo, pese a nuestros esfuerzos por desvelar las intenciones, solo encontramos especulaciones y más especulaciones. Business Insider, del Reino Unido, titula "People are saying the Queen deliberately wore a hat designed to look like the EU flag" y escribe:

Some people thought that this was the Queen attempting to give a message about her views on Brexit, despite The Sun reporting last year that she apparently favoured leaving the EU.
The Queen also read out the government's plans for a 'hard Brexit', despite her alleged EU-inspired outfit. The speech laid out the pathway to leaving both the Single Market and the Customs Union through a series of eight bills leading to Britain's exit from the EU.
Paul Hayward, the Daily Telegraph's chief sports writer, laid out the most convincing argument for the Queen's outfit - that she was wearing the colours of Godolphin, a horse-racing stable featuring at Royal Ascot.**


¡Buscábamos claridad y vamos peor! Obsérvese la sutileza del título: "¡la gente dice...! y, lo que es peor todavía, ese uso abusivo de los "a pesar de" en donde el sombrero tiene un sentido opuesto a todo lo dicho o sugerido anteriormente por la Reina. ¿Es la gente la que lo ha dicho?
¿Y qué decir del final? ¿Que a la Reina le gustaría esta en las carreras del Royal Ascot viendo caballos en vez de estar allí? Es un descarado intento de apropiación por parte del periodismo deportivo de la trascendencia política convertida en sombrero. Es envidia de la trivialidad que el periodismo político ha alcanzado por sus propios méritos.


La CNN trata de recoger las teorías que surgen como setas tras la lluvia: "Queen's hat has striking similarity to the EU flag; theories fly on Twitter":

On anyone else's head, a blue flowered hat would be just that -- a hat.
But when you're Queen Elizabeth II, it doesn't take much for an accessory choice to prompt a national guessing game.
The Queen showed up for her speech to Parliament on Wednesday wearing a hat with striking similarities to the flag of the European Union.
We don't know which side of the Brexit debate she favors, but that didn't stop Twitter users from immediately interpreting what the headgear might mean.
The hat was blue with several yellow-centered flowers on the front. The EU flag is blue with a circle of yellow stars.***


Quizá lo apuntado por la CNN sea cierto: todo el mundo tiene cabeza y puede ponerse un sombrero, pero solo algunos merecen especulaciones. Es el principio de la exclusividad monárquica, pero en sombrero. La reina es el contexto que da sentido al texto. Se lo pone usted y no pasa nada. La guillotina intento acabar con esto. Pero las islas resistieron.
La teoría del sombrero parlante nos puede llevar muy lejos, teniendo en cuenta los sombreros que su majestad ha llevado a lo largo de su vida. Una vez descubierto el principio de que la Reina se comunica a través de ellos, se impone una revisión de situaciones anteriores en las que hubieran podido pasar desapercibidos sus mensajes. Podríamos realizar descubrimientos increíbles —reescribir la Historia— y sentirnos culpables por haber ignorado lo dicho a través de esos miles de sombreros que han sido mal juzgados, con demasiada ligereza.


¿Era un acto de protesta? ¿La última oportunidad de lucir un sombrero encargado anteriormente? ¿Una casualidad?...
En un mundo en el que nada es lo que parece, lleno de "fake news" y teorías de la conspiración, el sombrero de la reina Isabel II pasará a ser un clásico de final abierto, una especialidad semiótica. Como con la piedra Rosetta, todo es empezar.


* "¿Lleva la reina Isabel II la bandera europea en el sombrero?" Euronews 21/06/2017 http://es.euronews.com/2017/06/21/lleva-la-reina-isabel-ii-la-bandera-europea-en-el-sombrero
** "People are saying the Queen deliberately wore a hat designed to look like the EU flag" Business Insider UK 21/06/2017 http://uk.businessinsider.com/did-the-queen-deliberately-wear-a-hat-designed-to-look-like-eu-flag-2017-6

*** "Queen's hat has striking similarity to the EU flag; theories fly on Twitter" CNN 21/06/2017 http://edition.cnn.com/2017/06/21/europe/queen-speech-hat-brexit-trnd/index.html


domingo, 25 de junio de 2017

La guerra a la prensa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Asistimos a un inusitado ataque a los medios en diferentes escenarios. La virulencia de los ataques varía en función de la solidez y el blindaje de los medios en cada país. Con esos conceptos quiero referirme a los aspectos legales que garantizan el derecho a informar y se informado en un ambiente de crítica y libertad. La prensa y la libertad de información es un fenómeno históricamente asociado al surgimiento del nuevo régimen tras el hundimiento de los regímenes absolutistas en el siglo XVIII. Con los medios de entonces, los "impresores" combatían con las armas de las ideas en los campos de debate. La prensa en la forma de objetivar y difundir la variedad de ideas para que se cree una rica opinión pública, informada de lo que ocurre y con capacidad de decidir desde aquello que recibe. La variedad de la prensa previene de las visiones absolutas. La prensa tiene que ser variada precisamente porque ninguna está en posesión de la verdad absoluta, sino que refleja la variedad de las formas de percibir el mundo y de recoger y ofrecer propuestas. La prensa además es "tribuna", es decir, un lugar desde el que dirigirse al mundo para expresar opiniones. La profesionalización del Periodismo fue un avance y más todavía la iniciativa de la educación del profesional en las universidades, que comenzó en la Universidad de Columbia, por una iniciativa de Pulitzer. La importancia de la formación del periodista pasó a ser esencial como una garantía de su trabajo; de la misma forma se fue respetando su independencia profesional y de conciencia para no convertirlo en un sicario de los poderosos. Nunca ha dejado de ser una lucha y una diferencia.


Los ataques a la prensa realizados por Donald Trump se hacen en un contexto jurídico que permite a los medios defenderse. Queda en evidencia un presidente mediático, pero no periodístico; su visión de la política es como showman irascible e incontestable, que busca públicos favorables directamente ante la incapacidad de encontrar un aparato de apoyo suficiente. Donald Trump armado con su teléfono y su televisor, sintonizado en la Fox News, es la del comunicador anti periodístico. Él es el mensaje. El tiene su propio segmento de público con el que se comunica directamente para desesperación de sus colaboradores.
Que haya llegado a la cumbre de los Estados Unidos un personaje así hace reflexionar mucho sobre el cambio en los medios y su poder. Ya no es una lucha contra la prensa: es un combate continuo en el interior de un espacio socio-informativo en el que convergen medios (periodísticos y sociales) como armas distintas con alcances diferentes y penetración variada en función de las exposiciones de los públicos. Vivimos inmersos en información y eso hace que se activen las estrategias de todos los que quieren influir para conseguir algo. Esto provoca una especie de campaña constante en la que los flujos informativos deben circular para mantener la influencia. La comunicación se parece más a una enloquecida partida de squash que a un bien definido partido de tenis.


Esta lucha se ha extendido a todo el mundo por los efectos dobles de la globalización y por el auge de las nuevas tecnologías de la información, cuya rápida puesta en marcha impedía prever los efectos de transformación en todas las sociedades.
Lo que es disputa agria en los Estados Unidos y en los países con tradición democrática, es un combate de otro orden en los que carecen de ella. La velocidad de su implantación y, especialmente, su carácter transfronterizo ha desencadenado una reacción radical desde la división social.
Los países que carecen de democracia siguen teniendo un modelo vertical del poder en donde la comunicación es una herramienta de ratificación del régimen y sus figuras principales y una herramienta de propaganda contra los enemigos interiores y exteriores. Su eficacia se basa, por ello, en la ausencia de otras voces discordantes que pudieran debilitar las versiones oficiales.
El concepto de verdad oficial adquiere un dramático sentido cuando se enfrenta a una multitud de fuentes capaces de desmentirla. Los videos y fotos realizados con móviles impiden al gobierno egipcio mantener la "verdad oficial" ante la muerte a sangre fría de Shaimaa al-Sabbagh. Lo mismo ocurre con el joven muerto hace unas horas en la Venezuela de Maduro, disparado a bocajarro por un militar. Las imágenes no dejan que la "verdad oficial" prospere. El régimen del discurso único y oficial queda en evidencia por los millones de teléfonos, cámaras, vídeos, etc. que son capaces de ofrecer alternativas sólidas.


El control de la información es uno de los recursos básicos del poder para mantenerse. Durante épocas eso significaba censurar y quemar libros. Los lectores no eran muchos y solían estar localizados y vigilados por agentes. Hay historias muy interesantes —sacadas a la luz por los historiadores del Libro— sobre este tipo de vigilancia y de cómo los "prestadores de libros" (clubes de lectores, etc.), por ejemplo, actuaban en ocasiones como confidentes policiales rellenando fichas sobre qué libros se lleva cada persona y pasándola a las autoridades. A los revolucionarios decimonónicos les daba por leer a Rousseau, Diderot y demás escritores considerados peligrosos. La Iglesia también creó su "índice" de lecturas poco después de que la imprenta surgiera. Hasta no hace mucho, el "nihil obstat" estaba en nuestros libros.
La Primavera árabe sirvió para marcar un punto en los efectos de las nuevas tecnologías de la información. Lo que era inicialmente un entretenimiento pasaba a ser una herramienta estratégica de primer orden, capaz de sincronizar las acciones de las personas en una manifestación o de difundir instantáneamente por todo el mundo una fechoría. Hoy una manifestación en cualquier país puede ser considerada como una riada de teléfonos móviles. Desde el aparato telefónico se pueden enviar fotos, vídeos, archivos de todo tipo, conectar con televisiones y hacer declaraciones. Es incontrolable.


Solo hay una solución: el gran apagón. Fue lo que hizo el gobierno de Hosni Mubarak. El mismo Ejército y Policía existente hoy, disfrutó de varios días de manos libres al cortar todos los servicios de telefonía. En Hong-Kong, la llamada "revolución de los paraguas" usó el bluetooth para crear sus propias redes y evitar este problema. Todos podían estar informados sin temor a que se les cortaran las comunicaciones. La verdad oficial se hace difícil de mantener en sociedades comunicativamente abiertas, pese a los intentos de los gobiernos.
Lo que está ocurriendo con Aljazeera estos días es otra demostración, desde el periodismo, de la dificultad de intentar mantener la verdad oficial sin que existan fuentes que la cuestionen. Nada más patético que los llamamientos del presidente Abdel Fattah al-Sisi que pedir a los egipcios que no escuchen a nadie y que solo se fíen de lo que dice él. Los más de cien medios bloqueados o cerrados no consiguen que la verdad oficial prospere.
Cuanto mayor es la ineficacia de un régimen, se producen más intentos de silenciar los medios alternativos y crear esa verdad oficial. Los países árabes no pueden controlar las fuentes y sus flujos de información que contradicen la versión oficial de lo que ocurre.


Egipto, como otros países, posee un espacio informativo desfasado en el tiempo. Poco importa la potencia o cantidad de medios que le sigan comprando los empresarios al gobierno. Son satélites de un sistema de emisión centralizado, que es quien produce la versión oficial. La centralización es la respuesta. El ejemplo de lo ocurrido con los "sermones oficiales", producidos por el ministerio, y difundidos en los rezos de los viernes en las mezquitas oficiales es un ejemplo de la mentalidad: un sermón centralizado, difundido por una red de lectores oficiales hasta un público que no debería recibir más información que esa. Es un sistema completamente vertical y único de información. Y no funciona, claro.
El poder autoritario reacciona siempre mal a la crítica y quiere controlar la percepción que de él se tiene, pues sabe que es esencial para su mantenimiento. La crítica pasa a ser un riesgo de distinto calibre, desde el desprestigio a la muerte en función de grado de autoritarismo y violencia existente.
El problema se plantea cuando las críticas vienen del exterior y no se pueden controlar. Es lo ocurrido con Aljazeera en estos días. El modelo de información de Aljazeera es diferente al mantenido por los demás países árabes que, salvo excepciones, siguen con un modelo incuestionable de comunicación.
Otro ejemplo claro lo tenemos con Recep Tayyip Erdogan en Turquía, en donde el retroceso de la libertad de prensa y la democracia ha sido abrumador. Es un aviso sobre el valor que los partidos islamistas le conceden a la información y a la crítica. La verdad oficial de Erdogan, además, incluye aspectos como la existencia de mezquitas en América cuando Colón llegó o la ausencia del evolucionismo en las escuelas por considerarlo una falsedad frente a lo dicho en los textos religiosos.
El insólito movimiento realizado por países como Arabia Saudí e Egipto, entre otros, contra Qatar exigiéndole que cierre Aljazeera y demás medios es —como hemos sostenido estos días— revelador del modelo autoritario. Arabia Saudí es un caso con pocas esperanzas, pero en el caso de Egipto se sigue sosteniendo que terminó la "hoja de ruta" hacia la democracia tras el "no-coup". Fue en Egipto en donde empezaron los ataques contra Aljazeera por considerar que eran incompatibles sus modelos de verdad. El otro objetivo era Turquía, también considerada aliada de los Hermanos Musulmanes y en donde se crean medios críticos.


La cuestión no es quién tiene razón, sino que todos hacen algo muy similar. Crean medios para difundir sus verdades y atacan a los que consideran que no lo hacen. La muerte del Periodismo es la muerte del periodismo independiente. Medios que siguen las instrucciones dictadas desde el poder no es Periodismo, sino propaganda camuflada.

Un periodismo trivial o dependiente es solo una apariencia de Periodismo. En realidad, no es más que mercancía. El verdadero Periodismo se enfrenta a una realidad hostil y a los intentos de desprestigiar a los medios y profesionales. Hay una primera oleada que afecta a los medios en sí proveniente de los nuevos medios alternativos; hay una segunda oleada que llega desde el poder. Lo que separa al verdadero periodismo de ambos es que su interés está en satisfacer responsablemente a un hipotético lector-ciudadano que aspira a conocer lo mejor que pueda la confusa y vociferante realidad que le rodea. Para llegar a los hechos hoy es necesario atravesar toneladas de información basura, cortinas de humo, ambigüedades discursivas, campañas en contra, etc.



Entre el pensamiento único y el no pensamiento, el Periodismo debe encontrar el camino para llegar a la información, el pulso para ejercer una crítica ajustada y necesaria.
No hay medios ni periodistas perfectos. Son humanos y cometen errores. Lo importante es mantener la idea de que es posible llegar a ofrecer una esquiva verdad, provisional y mejorable.
Hubo un ápoca en que el poder se caracterizaba por no tener porqué dar explicaciones. El silencio era su mejor arma. Hoy los tiempos han cambiado y necesitan dar explicaciones porque los ojos se han multiplicado.
La verdad oficial aspira a ser la verdad única y absoluta. Es labor de los periodistas someterla a revisión mediante la indagación y la exposición. Hace falta más que nunca buen periodismo. El crecimiento de la demagogia y del autoritarismo como formas de llegar o mantenerse en el poder hacen necesaria la honestidad periodística, sin protagonismos, con valentía.
Puede que sea el camino más difícil, pero es el único que tiene valor. 






sábado, 24 de junio de 2017

Hacia el caos qatarí o las 13 exigencias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El lío qatarí avanza hasta su punto de máximo caos. Como planteamos en su momento, la prensa internacional resalta la exigencia de Arabia Saudí y de los demás "aislantes" del cierre de Aljazeera. Es el que todos resaltan. Después, romper lazos con Irán, declararse culpable y pagar por ello. ¡Insólito!
La situación, tras la visita de Donald Trump a la zona, quedó en estado lamentable y caótico. El desplazamiento del foco desde Israel hacia Irán no deja de ser sorprendente pues Irán no parece mucho tener que ver con el terrorismo del Estado Islámico, al que combate sobre el terreno. Pero los recelos son constantes, tal como ocurre con Turquía con los kurdos. En teoría, están combatiendo contra los mismos aunque se combaten entre ellos. Es uno de los problemas de las guerra superpuestas, como ocurre en Siria.
Tras la visita de Trump, todos se lanzaron contra Qatar, e indirectamente contra Turquía, su aliada. El problema básico es que los Estados Unidos es aliado de todos ellos, por lo que solo las palabras de Trump han podido desencadenar este caótico movimiento.


Estas son las 13 exigencias a Qatar —les han dado diez días— que circulan, recogidas por el Middle East Eye (que también está incluido en las demandas):

Demand 1: Curb diplomatic ties with Iran and close its diplomatic missions there. Expel members of Iran's Revolutionary Guard and cut off any joint military cooperation with Iran. Only trade and commerce with Iran that complies with US and international sanctions will be permitted.  
Demand 2: Immediately terminate the Turkish military presence currently in Qatar and end any joint military cooperation with Turkey inside of Qatar.
Demand 3:  Sever all ties to 'terrorist organisations' - specifically the Muslim Brotherhood, the Islamic State group, al-Qaeda and Lebanon's Hezbollah. Formally declare those entities to be terrorist groups.
Demand 4: Stop all means of funding for individuals, groups or organisations that have been designated as terrorists by Saudi Arabia, the UAE, Egypt, Bahrain, the US and other countries. 
Demand 5: Hand over 'terrorist figures' and wanted individuals from Saudi Arabia, the UAE, Egypt and Bahrain to their countries of origin. Freeze their assets, and provide any desired information about their residency, movements and finances.
Demand 6: Shut down Al Jazeera and its affiliate stations.
Demand 7: End interference in sovereign countries' internal affairs. Stop granting citizenship to wanted nationals from Saudi Arabia, the UAE, Egypt and Bahrain. Revoke Qatari citizenship for existing nationals where such citizenship violates those countries' laws.
Demand 8: Pay reparations and compensation for loss of life and other, financial losses caused by Qatar's policies in recent years. The sum will be determined in coordination with Qatar.
Demand 9: Align itself with the other Gulf and Arab countries militarily, politically, socially and economically, as well as on economic matters, in line with an agreement reached with Saudi Arabia in 2014. 
Demand 10: Stop all contacts with the political opposition in Saudi Arabia, the UAE, Egypt and Bahrain. Hand over all files detailing Qatar's prior contacts with and support for those opposition groups.
Demand 11: Shut down news outlets that Qatar funds, directly and indirectly, including Arabi21, Rassd, Al Araby Al-Jadeed and Middle East Eye.
Demand 12: Agree to all the demands within 10 days of them being submitted to Qatar, or the list becomes invalid.
Demand 13: Consent to monthly audits for the first year after agreeing to the demands, then once per quarter during the second year. For the following 10 years, Qatar would be monitored annually for compliance.*


La lista resulta sorprendente y arrogante teniendo en cuenta que se trata de un país soberano y que lo que se le está aplicando es lo más parecido a un acta de rendición tras una guerra victoriosa para el invasor. Difícilmente puede admitir nadie una lista —con compensaciones económica por pérdidas de vidas en atentados— de esta naturaleza.
La lista tiene, en cualquier caso, un tremendo valor revelador sobre la naturaleza de los exigentes, encabezados por Egipto y Arabia Saudí. Revela los métodos que se utilizan para acallar países cuyas actuaciones no les gustan y, peor, cuyas versiones difieren de las suyas.
Criticar la lista en sí y los métodos para intimidar a un país no significa necesariamente simpatía alguna por Qatar y lo que haga o deje de hacer. Significa constatar que es casi imposible que Oriente Medio pueda llegar a disfrutar un día de una paz real mientras se mantengan esta visión de la política y de la soberanía.
La prensa se ha centrado en la más llamativa de las peticiones, el cierre de Aljazeera (la 6ª) y de otros medios qataríes (la 11ª). Se plantea junto a la exigencia de no intromisión en los llamados "asuntos internos". Eso significa, en término mediáticos, que nadie puede opinar de ellos y de lo que ocurre entre sus fronteras. Muchos países árabes no han entrado todavía en el concepto de "prensa" y siguen agarrados al de "propaganda", únicos medios que admiten en su interior. Este criterio propio es el que consideran en los otros. Tú controlas a tus medios y yo controlo a los míos.
Según esta teoría, los gobiernos deben silenciar, encerrar o hacer desaparecer a los opositores de otros países como hacen desaparecer a los suyos. Es una política de buena vecindad. La máxima amabilidad es devolverlos encadenados a los países de los que han huido y a los que critican.
Si entendemos el modelo profundo que esto implica es el de unos países sin libertades, que se deben identificar con las políticas seguidas por sus dirigentes "sí o sí". Las personas son súbditos obedientes. Presionando a Qatar, los exigentes revelan que su modelo ideal deja bastante que desear.


¿Cómo no va a exigir Egipto que cierren Aljazeera o cualquier medio que critique al país o a su presidente si su gobierno ha bloqueado más de cien medios para impedir que los egipcios tengan una versión distinta? Como el caso lo hemos estado siguiendo, no será necesario extenderse: no es solo Aljazeera lo que se ha perseguido sino a todos los medios críticos, muchos de ellos sin conexión con cualquier tipo de "terrorismo". La doctrina de que "la prensa es el enemigo del pueblo" ya estaba inventada antes de Trump. Los países árabes la han practicado todo lo que han podido. Nadie puede tocar a sus presidentes o a sus familias reales a menos que se trate de un juego de rivalidad ante el poder. 
El diario El País se hace eco de la noticia y señala:

[...] Qatar ha dicho repetidamente que estaba preparado a negociar concesiones si se le facilitaba una lista de quejas, pero sólo si va acompañada de pruebas y en la medida en que no ponga en entredicho su independencia. “Estamos convencidos de que esto no tiene nada que ver con la lucha contra el terrorismo; quieren minar nuestra soberanía”, ha declarado el embajador catarí en Washington, Meshal Bin Hamad al Thani.
Es una idea que comparten numerosos observadores. “No hay nada nuevo en las acusaciones. ¿Qué Qatar apoya al terrorismo? Quienes le acusan también”, señala una fuente diplomática occidental que se ha entrevistado recientemente con altos funcionarios saudíes y emiratíes. “En cuanto a Irán, no justifica lo encabronados que están y el lenguaje que están empleando”, añade en el convencimiento de que no hay mediación posible. “Arabia Saudí no está dispuesto a hacer ninguna concesión; sienten que [Qatar] se rio de ellos en 2014 y no se fían de que Kuwait logre el objetivo de traerlo al redil”, concluye.**


¿Por qué ha estallado todo esto? La visita de Trump ha sido decisiva en ello, en mi opinión. Cuando Trump, sorprendentemente, se presenta ante ellos y les dice que el peligro es Irán, muchos ven la ocasión para lanzarse contra sus críticos, en especial con los que no han seguido las instrucciones del verdadero amo de la zona, Arabia Saudí, como muestra la situación creada en Egipto con las islas de Tiran y Sanafir, el cobro por el sostenimiento del país.
Los ataques a la prensa proliferan entre ellos. Hemos citado Egipto, ¿pero no está ocurriendo lo mismo en Turquía, en donde Erdogan cierra un periódico tras otro? La excusa es el terrorismo, que existe, pero tras el que se esconden ataques a los rivales, críticos y opositores. Si se les da una excusa suficiente, estos gobiernos, cuyo sostenimiento solo puede ser el estado autoritario y represivo, el silencio ante las corrupciones familiares y la explotación esclavista de la mano de obra, se lanzan contra ellos, como hemos visto que ocurrió durante la Primavera Árabe.
El control de los medios y de las redes sociales va más allá del terrorismo. Erdogan tras el fallido golpe, aprovechó para deshacerse de sus opositores, encarcelar funcionarios, militares, profesores, policías, maestros, jueces, etc. y sustituirlos por otros de su cuerda. Cerró periódicos para acallar sus voces críticas. Y como ahora hacen con Qatar, exigió que le entregaran a los que había salido huyendo (Grecia) o estaban exiliados (Estados Unidos).


Las políticas maquiavélicas de los estados árabes, de enormes diferencias, implican un juego entre la información, la acogida de enemigos ajenos y la represión propia. Qatar ha quedado en fuera de juego con la maniobra de Trump y es hacia él contra quien se han vuelto las miradas, antes que contra Irán, al que no se van a enfrentar directamente o Turquía.
La cuestión se plantea problemática para la diplomacia norteamericana que obviamente no se puede permitir perder la pieza de Qatar, su base más importante en la zona para atacar al Estado Islámico. Pero a los países árabes alineados con Arabia Saudí les preocupa más los que tienen debajo de los pies que lo que está en una extraña guerra que no se acaba nunca y durante la cual, en cambio, pueden conseguir muchas cosas de Estados Unidos y Europa. No se ve ninguna prisa por terminarla, ya que lo que se está discutiendo no es cómo acabar con el Estado Islámico, sino cómo se va a gestionar lo que me resisto a llamar "paz" desde el punto de vista del territorio y del gobierno.
Oriente Medio es un tablero en el que se está permanentemente dilucidando quién mantiene el control y la influencia en diversos niveles. Los pueblos importan poco a dictaduras militares o a familias dueñas de países. Solo importa el poder. Y el poder no es solamente algo que se ejerce en un espacio propio, el territorio, sino algo que surge de enrevesados juegos internos y externos, de alianzas dentro y fuera de las familias.
La insólita petición de que cierren sus medios de comunicación revela la naturaleza fascista de la presión. Podrían haber pedido la entrega de terroristas o haber denunciado operaciones realizadas desde Qatar. Pero el verdadero objeto de todo esto es la molestia que les produce un medio árabe que mantiene una política informativa diferente a los medios estatales y progubernamentales que la mayoría de estos países mantienen. De Turquía a Egipto, pasando por Arabia Saudí, la libertad de información es un absurdo que solo tienen sentido si sirve para debilitar posiciones dentro del juego de equilibrios.
Señala El País en otro artículo la reacción de la cadena qatarí:

La cadena catarí Al Jazeera ha calificado de "intento desesperado de silenciar los medios de comunicación libres" y de reducir la libertad de opinión y prensa en Oriente Medio la petición de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto al Gobierno de Doha para que cierre la cadena televisiva si quiere que levanten el bloqueo con el que intentan aislar económica y políticamente el país. El grupo de comunicación ha divulgado una declaración escrita en la que se reafirma en su intención de seguir trabajando "sin ningún tipo de restricciones por parte de gobiernos o entidades".
"Al Jazeera mantendrá su misión de practicar el periodismo profesional haciendo caso omiso a las presiones ejercidas por los países de la región que tienen como objetivo silenciarla o cambiar su línea editorial independiente", asegura el comunicado, que considera la petición de los países que ejercen el veto sobre Qatar como un intento de "amordazar una voz independiente".***


Más allá de la retórica de unos y otros, el auténtico problema se le plantea a la política norteamericana. Desde el momento en el que Trump hizo su anuncio, la Secretaría de Estado se llevó las manos a la cabeza e intentó arreglar el embrollo. Pero era exactamente lo que los países árabes estaban deseando, tener una excusa para ir contra Qatar. Antes de que la Secretaría de Estado pudiera matizar el asunto, antes de Kuwait pudiera escenificar la mediación y que todo quedara tranquilo trabajándose en la sombra, el lío qatarí ya estaba montado.
En los distintos países, especialmente en Egipto, un coro mediático uniforme se levantaba contra Qatar. El pequeño país era el responsable de todo. La explicación de Egipto está clara y le ha servido para ir contra diversos países, inicialmente contra Turquía y ahora contra Qatar. La acusación es acoger a los Hermanos Musulmanes y permitirles crear medios de información para "desestabilizarlos". Desde el "no-coup" que dejó fuera del gobierno a Mohamed Morsi y a los suyos, Egipto ha tratado por todos los medios de que se condenara como "organización terrorista" a la Hermandad. Para el gobierno no es una cuestión de "verdad" o "mentira", algo que haya que probar, sino una cuestión de "legitimidad". No lo llamaron "golpe", sino "rectificación de la revolución" por indicación del pueblo, que ya es hilar fino. Unos días toca decir que la revolución de 25 de enero fue obra de fuerzas extranjeras para destruir Egipto y otros que fue el pueblo el que se levantó. Pero la cuestión de la Hermandad es una pieza clave del gobierno porque la necesita para justificar sus propias actuaciones. En ellas, claro, el silenciamiento de toda prensa discordante, hasta llegar a esos más de cien medios bloqueados.
Aljazeera es una pieza esencial con la que están luchando acusándola de difundir "noticias falsas" (no repetir lo que dice el gobierno) y de apoyar doctrinas terroristas (seguir las doctrinas de los Hermanos). Pero la única evidencia de todo esto hasta el momento es que donde están los Hermanos y sus simpatizantes en el propio Egipto, lugar de origen y donde les votaron hasta alcanzar la presidencia. Puede que el gobierno argumente que los Hermanos están todos en Qatar, pero no se ha visto tal descenso de la población egipcia. Muchos de ellos están agitando las banderitas a la espera de tiempos mejores.
La cuestión ahora es cómo va a evolucionar esta situación. Evidentemente, si no se detiene la presión/agresión sobre Qatar por parte de quien puede hacerlo (Estados Unidos, el mismo que la desencadenó) el conflicto irá creciendo hasta límites que no podemos aventurar. ¿Puede haber una invasión, como la de Bahréin, por parte de las fuerzas saudíes y aliados?


El destructor "efecto Trump" es de una fuerza incalculable porque puede crear un enorme conflicto internacional solo para intentar demostrar que está "arreglando el mundo" y aliviar los conflictos domésticos, que son grandes. Así salió de su gira monoteísta, dando a entender que todo estaba camino de arreglarse. Como vemos, no es así y está muy lejos de hacerlo. Por el contrario, al conflicto con la guerra siria y el Estados Islámico se le están añadiendo los conflictos de poder de la zona y, lo que es peor, un frente ante Irán en el momento en el que han empezado a retirarse las sanciones. Es el factor que permite hacer una alianza con Israel, pero ¿a qué precio?
La doctrina de "asuntos internos", ¿implica el cerco a un país, como se está haciendo? ¿Cómo va a reaccionar la comunidad internacional que mira absolutamente escéptica las maniobras saudíes y sus asalariados? ¿Es aceptable una lista cuyas exigencia primera es que te declares culpable, pagues por aquello que has aceptado culpabilizarte y te obliguen a servir a otros países, pues no es otra cosa la renuncia a una línea independiente?
En Egypt Independent se recogen informaciones con fuente en Reuters:

“The demands are so aggressive that it makes it close to impossible to currently see a resolution of that conflict,” said Olivier Jakob, a strategist at Switzerland-based oil consultancy Petromatrix.
Several Qataris who spoke to Reuters described the demands as unreasonable. “Imagine another country demanding that CNN be closed,” said 40-year-old Haseeb Mansour, who works for telecom operator Ooredoo.
Abdullah al-Muhanadi, a retired public sector shopping for groceries in Doha on Friday morning, said the boycott must be lifted before negotiations to resolve the dispute could start.
“There’s a lot on the list that is simply not true or unreasonable, so how can we comply?” he said. “There are no IRGC (Iranian Revolutionary Guard Corps) elements in Qatar and the agreement with Turkey is a long-standing diplomatic agreement so we cannot ask them to leave.****



Es difícil leer la lista sin sonrojarse, por lo que dice del autoritarismo violento, por lo que tiene de ausencia de diplomacia. Muestra, una vez más, que las políticas de alianzas seguidas por la administración norteamericana solo han generado vicios políticos y reforzado el despotismo. Esa es la consecuencia del viaje de Trump.
El problema de fondo es la sombra que esto echa sobre cualquier proceso de democratización, de cualquier sentido aceptable de ciudadanía. ¿Qué esperanza les queda? Su mentalidad es autoritaria, intransigente y es difícil que se modifique la forma de hacer política en la zona, que seguirá siendo la más inestable, la más autoritaria, la más armada y la más violenta. Hasta lo que llaman "paz" es violento porque solo tienen derecho a ella los que aceptan del orden dado.


Como señalamos al principio del lío, la pieza que quieren cazar es Aljazeera. Es la que les incomoda e irrita. Les incomoda que un país pequeño no sea sumiso, que tenga su propia línea diplomática y la expanda a través de la cadena. En un mundo de "verdades oficiales" y de "falsas noticias", disponer de un poder comunicativo que discrepa de lo dicho por los gobiernos no les es tolerable. Los bloqueos de la información son constantes; las detenciones de periodistas aumentan. Pero Aljazeera lea pilla lejos; por eso exigen que se cierre. Incita, dicen, a levantarse contra los gobiernos y al terrorismo, que no es exactamente lo mismo aunque algunos lo digan.
El silencio de muchos países tiene cierta lógica: ¡que lo arregle Trump, que es quien ha creado el lío! Su ignorancia la deben arreglar ellos, aunque la paguemos todos.


* "Bonfire of vanities: Saudi demands expose fear and loathing of Qatar
#GulfTensions" Middle East Eye 23/06/2017 http://www.middleeasteye.net/news/bonfire-vanities-saudi-demands-expose-fear-and-loathing-qatar-382011438
** "Arabia Saudí exige a Qatar el cierre de Al Jazeera para levantar el bloqueo" El País 23706/2017 http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/23/actualidad/1498209841_592480.html
*** "Al Jazeera mantendrá sus emisiones pese a que Arabia Saudí exige a Qatar su cierre" El País 23/06/2017 http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/23/actualidad/1498246110_154804.html

**** "Arab states demand Qatar closes Jazeera, cuts back ties to Iran" Egypt Independent 23/06/2017 http://www.egyptindependent.com/arab-states-demand-qatar-closes-jazeera-cuts-back-ties-iran/


 

viernes, 23 de junio de 2017

Palabras finales para viajar hacia el futuro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Este año se me pidió que hablara en representación del profesorado en el acto de clausura del "Máster en Investigación en Periodismo: Discurso y Comunicación" 2016-2017. Estas son las palabras dichas frente a unos compañeros y unos alumnos muy queridos ambos. Espero que les acompañen en el futuro que se abre para todos tras finalizar sus estudios.

Quisiera centrar mi intervención en una frase que he leído en tres o cuatro ocasiones, en términos muy parecidos, en los Trabajos de Fin de Máster, mientras los revisaba y que me han hecho reflexionar sobre muchas cosas que perdemos en la enseñanza actual y que, sin embargo, creo que deberíamos recuperar.
En estos últimos días, quizá por efecto de los finales de curso, los medios nos han traído reportajes celebrando mucho algunas experiencias de cursos sin asignaturas y sin libros. Los niños aprenden a “hacer”, nos dicen, a trabajar en equipo para realizar determinadas tareas, concepto hacia el que se enfoca el aprendizaje. "Objetivo" y "saber hacer" centran los nuevos modelos educativos en los que ponemos la esperanza de futuro.
En estos años, la educación en España y en gran parte del mundo ha dado muchas vueltas y parece que seguirá dándolas por mucho tiempo. Pero me sorprende el énfasis puesto por los medios en trabajar sin asignaturas y sin libros como una especie de liberación mental, un asalto final a una forma de enseñanza y de considerar su papel en la sociedad.
La frase que he leído en varias ocasiones —debo decirla ya— es "esta lectura ha cambiado mi forma de pensar" o "ha cambiado mi forma de ver las cosas". Escrita en medio de un trabajo de investigación del Máster tiene un sentido importante para mí porque lo tiene para quien la escribe.
Acostumbrados a escuchar cierto desdén ambiental por las lecturas, en especial las académicas, el reconocimiento de que un libro, un artículo, ya sea impreso, fotocopiado o digital —que no afecta demasiado el soporte para esto—, puede cambiar nuestra forma de pensar nos hace volver a la finalidad de la enseñanza que no es otra que cambiar nuestra manera de pensar, es decir, sacarnos de nosotros mismos, de nuestros prejuicios y llevarnos a nuevos "juicios", a nuevos "pensamientos".
El hecho mismo de que esto se manifieste en una frase es el reflejo de la importancia que quien lo escribe ha dado a ese momento en el que el mundo cambió porque él o ella cambiaron y eran conscientes del cambio.


El mundo afortunadamente no es tan ordenado como queremos y en ocasiones es el azar de una lectura en una asignatura inesperada lo que nos hace encontrarnos con un momento de transformación.
Se mueve antes una montaña que una idea; es más fácil arrancar un inmenso bosque que un prejuicio. Los individuos y los pueblos se agarran a lo que tienen y muy pocos son los que se arriesgan a la aventura de las nuevas ideas.
La esencia de una enseñanza universitaria es cambiar nuestras ideas y sembrar un estado de duda que nos haga salir de nuestras seguridades. Solo así la Universidad es lo que debe ser, lugar de cambio y motor de cambio. El cambio personal es el que nos llevará a creer en la posibilidad de los cambios colectivos hacia un futuro mejor.
En este curso habréis recibido muchas ideas que podrían cambiar vuestra forma de pensar. Han llegado en palabras dichas en clase, en lecturas, en conferencias, etc. que habéis recibido. Si una sola de esas ocasiones ha servido para que cambiara vuestra forma de pensar en algún punto, habremos conseguido la parte esencial de la enseñanza. Esa idea puede ser muy buena, pero no debe ser la última.
Es más importante comprender la necesidad del cambio, de la revisión, de la crítica y la autocrítica, que el cambio mismo, que es más circunstancial. Muchas veces se nos dice que lo que se nos enseña es "lo último" y que ese es su valor principal. Puede que en muchos campos sea sí, pero no necesariamente en los que sostienen nuestros pensamientos y actúan como suelo sobre el que construiremos después esos edificios de ideas que constituirán sistemas. Hay viejas ideas nuevas y nuevas ideas viejas. Aprender la diferencia es importante.


Ya os dediquéis a la Comunicación o a su estudio, es necesario tener la habilidad de poder comprender el mundo que nos rodea en su complejidad. No hay mundos sencillos; solo explicaciones simples, nos dirá Edgar Morin. La mayor o menor complejidad dependerá de nuestra capacidad de comprensión y, lo más importante, de nuestra flexibilidad, de nuestra capacidad de modificar nuestro propio pensamiento.
Nuestra tarea como profesores en este curso ha sido tratar de ampliar los puntos de vista y dotaros de herramientas intelectuales y prácticas con las que desentrañar el mundo y los discursos que lo reflejan a través de filtros particulares.
Comunicar, hemos aprendido, no es dar cuenta de un hecho único, sino que comienza por la construcción discursiva misma del hecho y le confiere un sentido y una forma en un contexto histórico y también genérico.

La tarea del Periodismo es algo más que contarnos lo que ocurre en el mundo. La crisis actual de la información está haciendo reaccionar a los verdaderos profesionales sobre cuál es su verdadera razón de ser y su decisiva importancia para la marcha social.
Los grandes medios de todo el mundo han hecho suyo una especie de eslogan: "El periodismo importa". En su sencillez, la frase tiene una trascendental importancia frente a los que consideran que la comunicación es solo el arte de seducir, manipular y alcanzar unos objetivos poco claros. Por eso el Periodista y el Periodismo comienzan con una actitud y un compromiso: somos conscientes de las limitaciones de nuestras herramientas y de nuestra capacidad de comprender. Pero no nos rendimos. No rendirse es precisamente tener esa capacidad humilde de modificar la mente, de saber que por muy bien que podamos hacer las cosas siempre habrá una mejor y así hasta el infinito. El periodista o el investigador satisfecho es un mal ejemplo, una perversión de los principios que rigen su vida, mente y actitud.
Por eso, las palabras leídas en algunos trabajos de final de Máster han conseguido traerme las gotas de optimismo que a los profesores nos ayudan a cruzar el desierto. Cada promoción dará sus frutos. Esta, muy buena, también lo hará. Algunos han empezado a cambiar su mente, que es principio necesario para cambiar el mundo.


jueves, 22 de junio de 2017

El solitario

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La información dada por el diario El País debería resultar sorprendente para todos, pero me temo que no sorprenda a nadie. Con el titular "Cada vez menos gente quiere trabajar con Trump", el diario nos trae la triste realidad de lo que está ocurriendo en la Casa Blanca. Pese a la retórica oficial y al tono triunfalista, no es fácil encontrar las personas que aguanten ni trabajo ni, especialmente, al jefe. Es un signo evidente de que algo pasa o se teme que ocurra.
Señala El País:

Hubo un tiempo en que trabajar para la Casa Blanca era un privilegio. Entrar en los segundos y terceros niveles de mando de la nación más poderosa del mundo abría las puertas a un futuro prometedor. Daba al elegido ese toque de experiencia premium y contacto exclusivo que tan apreciado es por las élites de Washington. Eso era así antes del terremoto.
Con Donald Trump, la corte ha cambiado. Para muchos candidatos, al frente de la Casa Blanca ya no hay una idea de nación, sino un hombre enfadado con el mundo, que desprecia a sus vecinos y no duda en utilizar el látigo de Twitter para humillar a sus propios colaboradores. Un gobernante asediado por un escándalo que todo lo devora y que le ha obligado hasta a contratar un abogado privado. Los efectos de ese universo en llamas, de sus continuos sobresaltos e incierto futuro, han alterado los equilibrios tradicionales. Lo que antes eran puestos por los que se peleaba a dentelladas, ahora son despachos radiactivos, capaces de contaminar a quien los tome. Los datos hablan por sí mismos.*


La idea de "hombre enfadado con el mundo" es expresiva y sugerente pero mucho me temo que se quede corta respecto a la realidad. En su mentalidad competitiva y agresiva, Trump ve el mundo como algo en donde obtener victorias y éxitos. En el tiempo que lleva en la presidencia no ha sentido que haya algo ya hecho sino que todo se ha convertido en algo que debe deshacer. Y ese algo que se convierte en "programa" es deshacer el legado Obama, que pasa a ser una línea de acción. Carente de cualidades políticas en un sentido de armonización, carente de una idea de "estado", Trump es un agitador profesional, segundo aspecto destacado de su personalidad. Con este perfil tan definido, no es fácil encontrar un grupo humano que le respalde por sus posibles virtudes, por lo que se debe recurrir a la familia.
Tirar de la familia es ya un fracaso organizativo y relacional. Supone un déficit básico de confianza en las personas más allá del "clan", lo que convierte el poder a una fase tribal. Que los Estados Unidos dependan de la familia Trump no deja de ser insólito en una administración moderna. Es consecuente con el dato que el diario nos facilita: allí donde George Bush hijo había confirmado a 130 cargos y Barack Obama a 150, Donald Trump apenas lo ha hecho con 43. La cifra habla por sí sola y muestra la dificultad que Trump tiene para abrir el círculo y confiar en la personas. Por muy "personalista" que sea el sistema presidencial norteamericano, este necesita de cargos que trabajen con confianza y no con terror, como ocurre hasta el momento.

Cuando Trump resultó elegido, comentamos en algún momento el perfil del personal que podría acompañarle en la Casa Blanca. Una persona que no ha sido del Partido Republicano, que está acostumbrado a mandar toda su vida, con una personalidad ególatra y narcisista que le lleva a considerarse un enviado mesiánico que confía en su intuición y exige devoción absoluta y entrega a quienes le rodean... no lo tiene fácil para componer equipos. No es solo que no haya conseguido más gente, sino que ha perdido por diversas causas a personas, algunas de ellas le traerán más problemas de los que ya le han traído, como es el caso de asesor de defensa Mike Flynn, uno de los puestos más delicados de cualquier presidencia, sobre el que parece ser que incluso la saliente administración Obama le advirtió. La expresión "susceptible de chantaje" (se refiera a lo que se refiera) debe resonar en sus solitarias noches entre tuit y tuit.
Sin embargo, el estado crítico de Donald Trump se muestra desde el inicio en su relación con Reino Unido y en especial con Theresa May, a la que parece haber gafado, pues no ha levantado cabeza desde aquella visita que asombró al mundo y que a Trump le debió parecer una simbólica reparación de la independencia de la colonia.
Con el sentido histórico que la caracteriza, Theresa May quiso ser la primera en invitar a Trump a visitar Reino Unido. En aquellos momentos, la lideresa británica se veía cogobernando el mundo junto a Trump, Mr Brexit, y doblegando a la infame Europa, un incontrolable parásito existente al otro lado del Canal. Pero invitar a Trump tiene sus riesgos, como se ha visto por donde ha pasado.
Con el titular "Queen's Speech: Donald Trump's UK state visit in fresh doubt", la BBC siembra las dudas sobre la viabilidad del viaje tras el silencio de la Reina en su discurso. Trump no aparece en la agenda:

Donald Trump's state visit to the UK is in fresh doubt after there was no mention of it in the Queen's Speech.
The US president accepted the Queen's invitation for him to travel to Britain when Prime Minister Theresa May visited Washington in January.
There have been reports that Mr Trump has changed his mind and does not want to visit while there is potential for protests against him.
But a Trump official told the BBC: "The two governments are discussing dates."
Number 10 said the Queen had not mentioned the visit because no date had been set.
Wednesday's Queen's Speech at the State Opening of Parliament saw the monarch announce the government's legislative programme for the next two years.
The Queen also uses the speech to set out her official plans for the year.
She said she looked forward to welcoming King Felipe VI and Queen Letizia of Spain for their state visit in July, and hosting the Commonwealth summit in April next year.
But there was no word about Mr Trump's state visit. October had been suggested as a possible date.**


Recordemos que cuando la señora May invitó a Trump, el propio "speaker" de la cámara dijo que visitar a la Reina había que ganárselo y que ser recibido por el parlamento implicaba una altura que el recién llegado a la Casa Blanca distaba mucho de mostrar. No se quedó corto tampoco el alcalde de Londres, que ha pasado a ser otra de sus obsesiones por aquello de que es musulmán. Hay otros musulmanes que le invitan a bailar con espadas y le compran armas, pero esos no tienen un pueblo detrás que les exija por sus actos y ante el que responder, sino solo súbditos que agachan la cabeza más de la cuenta.
Además de las cuestiones sobre la propia trayectoria de Trump —la Reina, a sus años, es muy cuidadosa con las manos que estrecha— y de sus actuaciones políticas, un punto clave es la multitudinaria protesta que se podría organizar en Londres con la llegada del presidente norteamericano. Trump teme encontrarse con un clima hostil, por decirlo de forma suave. US News titulaba hace apenas unas semanas "London Mayor Wants Trump State Visit Canceled"***.
Los choques comenzaron hace tiempo, con la idea de las prohibiciones a entrar en los Estados Unidos que los jueces han echado abajo. Sadiq Khan mostró el deseo de pagarle con la misma manera, declararle persona non grata. US News señala:

London Mayor Sadiq Khan has again signaled he thinks government officials should rescind U.S. President Donald Trump's invitation for a state visit to Britain later this year.
"I don't think we should roll out the red carpet to the president of the U.S.A. in the circumstances where his policies go against everything we stand for," Khan told Britain's Channel 4 News on Monday.***


Gracias a Trump, la diplomacia ya es otra cosa. Hasta la casi siempre neutral Suiza pide que se le declare persona non grata, según informa la Deutsche Welle. El hombre que dijo que gustaba a Barack Obama  pero que este no lo quería reconocer, se encuentra solo. Por cierto, también gafó a Bill O'Reilly, el entrevistador de la Fox News que recogió ese momento increíble.
A Trump siempre le queda la opción de seguir recibiendo rusos en el despacho Oval y echarse unas risas y confidencias e intercambiar micrófonos. Le queda ir abrazando dictadores por el mundo, que no son pocos. Como va sacando a los Estados Unidos de las distintas asociaciones, instituciones y tratados, cada vez tendrá que viajar menos. Lo malo es que eso le hará concentrarse en los asuntos domésticos. Pero, que aguanten, que para eso le han votado. Y a la familia, claro.



* "Cada vez menos gente quiere trabajar con Trump" El País 21/06/2017 http://elpais.com/elpais/2017/06/20/opinion/1497970567_233639.html
** "Queen's Speech: Donald Trump's UK state visit in fresh doubt" BBC 21/06/2017 http://www.bbc.com/news/uk-40356303
*** "London Mayor Wants Trump State Visit Canceled" Us News 6/06/2017 https://www.usnews.com/news/national-news/articles/2017-06-06/london-mayor-sadiq-khan-wants-trumps-state-visit-to-britain-canceled