miércoles, 27 de abril de 2016

El furioso guardián de la puerta del este o Ginebra resiste

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La ley no escrita que señala que cuanto más necesaria se hace Turquía a Europa, más despótico e intransigente se vuelve Erdogan se cumple una vez más. Recep Tayyip Erdogan saca su fuerza de la debilidad ajena; se convierte en una monstruosa exigencia ante los necesitados interlocutores. El fenómeno lo hemos observado en distintas ocasiones en las crisis continuas que se producen por la necesidad europea de blindar su entrada del Este. SE cumple en cada ocasión el principio y Erdogan se crece en sus exigencias y su presión sobre la oposición, sus baladronadas se vuelven más frecuentes.
Europa y Occidente en general están creando un problema en Turquía que acabará siendo, a largo plazo, peor que lo que se trata de evitar. Se están haciendo concesiones a un gobierno que es cada vez más despótico y despectivo hacia los derechos humanos y las libertades cívicas. Lo pagan con creces los turcos que se le oponen y que reivindican sus derechos, que ven desesperados cómo el tiránico Erdogan impone su voluntad ante todos. Con ello, el presidente turco aumenta su crédito ante aquellos a los que quiere mostrar su poder, es decir, su capacidad de doblegar a Occidente con sus exigencias. Esta es la verdadera medida del liderazgo al que Erdogan aspira ante la comunidad islámica. Otros quieren imitarle, pero solo él consigue lo que quiere. Y esa es la base de su poder: el prestigio de doblegar. Es de allí de donde extrae su poder ante una comunidad obsesionada por la recuperación de una posición frente a Occidente.

Por ello tienen un importante valor simbólico los casos en los que sus exigencias se cumplen. Son dos los casos en los que Erdogan ha puesto ante un dilema a las autoridades europeas, alemanas y suizas concretamente. Son dos casos paralelos en los que ha tratado de que se frenaran en seco los ataques a su persona, caso insólito entre los dirigentes políticos, que suelen dejar de lado estas cuestiones.
La polémica en Alemania se produce ante las exigencias de Erdogan de que se frenen las críticas que ha hecho contra él un cómico en un vídeo satírico. La noticia de EFE lo contaba así:

Durante una rueda de prensa en Berlín junto al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, Merkel fue preguntada por la polémica suscitada por esta decisión de Turquía, un país al que tanto Alemania como la Unión Europea (UE) necesitan para frenar la llegada de refugiados.
De forma paralela a la demanda de Erdogan, el Gobierno turco ha presentado una nota verbal en Berlín para que se persiga penalmente al cómico Jan Böhmernann por injurias a un jefe de Estado extranjero, un paso que debe contar con la luz verde del Ejecutivo de Merkel.
La canciller señaló que se está estudiando esa nota de forma "muy concienzuda" y que se dará una respuesta en los próximos días, pero recalcó que los valores básicos recogidos en la Constitución, como la libertad de expresión, de la ciencia y del arte, están vigentes, con independencia de los problemas políticos que puedan surgir.
Abordar la crisis de los refugiados, encontrar una solución política, crear vías legales para la llegada de estas personas y avanzar hacia un reparto equilibrado de las cargas, afirmó, interesa tanto a Turquía como a Alemania y a la Unión Europea.
"Todo eso tiene que verse de forma independiente de los valores básicos en Alemania, del artículo 5 de la Constitución; la libertad de prensa y de opinión siguen vigentes y no tienen nada que ver", reiteró.
Las presiones sobre su Gobierno crecen mientras aumentan los apoyos a Böhmernann, quien recitó un poema satírico con ofensas al jefe del Estado turco en el programa que presenta en la segunda cadena de la televisión pública alemana (ZDF) a finales de marzo.
Días antes, el Ministerio de Exteriores turco había llamado al embajador alemán en Ankara para protestar por la emisión de otro vídeo satírico sobre Erdogan, en el canal público regional NDR, en el que se criticaban los recortes de libertades en Turquía.
En referencia a ese caso, Böhmermann intentó mostrar en su programa las diferencias entre la parodia y las injurias y recitó un poema que él mismo calificó de "crítica injuriosa" y en el que acusaba a Erdogan de practicar la zoofilia, golpear a menores o maltratar a discapacitados.
"Esto no está permitido en Alemania", indicó el humorista.*


Böhmermann había realizado una crítica paródica de Erdogan, una sátira, que molestó al presidente turco. Esta molestia se traduce en la presión sobre el gobierno alemán. La respuesta del cómico es explicarle mediante un ejemplo lo que está permitido y los que sería una "crítica difamatoria", tras lo que pasa a darle un ejemplo señalando lo que no estaría permitido, acusándoles "a modo de ejemplo" de cosas absurdas para que vea la diferencia. El juego cómico retórico se toma literalmente como una difamación, algo absurdo porque se ha advertido que eso es lo que no "se puede hacer", es decir, es un juego de lenguaje para mostrarle la diferencia.
Demasiada sutileza para Erdogan que refuerza sus presiones contra el cómico, algo que acaba consiguiendo. Merkel cede. El Mundo señalaba:

El Gobierno alemán permitirá a la Fiscalía iniciar un procedimiento penal contra el cómico Jan Böhmermann, cinco días después de que el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan presentara una querella penal ante la Fiscalía de por un presunto delito de injurias contra el humorista por un poema satírico.
En un anuncio ante la prensa, la canciller Angela Merkel admitió que la decisión de investigar y tomar una decisión vinculante sobre el caso de Böhmermann no le corresponde al Gobierno sino a la Justicia, y ha destacado la independencia del poder judicial. Asimismo subrayó que Turquía "es un país amigo" y mencionó su papel de socio estratégico de Alemania.
Böhmermann recitó a finales de marzo lo que él mismo calificó de "crítica injuriosa" en el programa que presenta en la segunda cadena de la televisión pública ZDF. Ésta decidió después retirar el vídeo de su página web al considerar que no cumplía los "criterios de calidad" de la cadena.**


La noticia informa también de que el cómico tiene protección policial por amenazas y que se ha abierto un amplio debate sobre la libertad de expresión en Alemania con este caso.
Insistimos en la idea de que la función de Erdogan ante todo esto es mantener el prestigio no de su nombre por lo que hace, sino por su capacidad de hacer rectificar o retroceder a otros. A Erdogan le favorecen estas cosas porque el prestigio no está en cuestión por aquello que se diga de él —que el cómico alemán anticipó que eran falsas—, sino en la capacidad de hacer retroceder a Occidente (o sus otros objetivos).
Cada vez que Erdogan consigue que Europa ceda en algo, situarla ante un trágala, está realizando una demostración de su poder y ampliando su prestigio ante sus seguidores. Erdogan vive de los órdagos.
Pero no es el único caso ya que presionar en unos obliga a presionar en el resto. EFE informaba hace unos día de otro, esta vez en Ginebra:

Ginebra, 25 abr (EFE).- El consulado de Turquía ha pedido a la ciudad de Ginebra que retire una fotografía expuesta en los exteriores de la sede de las Naciones Unidas que muestra una manifestación crítica con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Hasta mañana 26 de abril, se exponen en la "Place des Nations", enfrente de la sede europea de ONU, 58 imágenes tomadas por el fotógrafo ginebrino de origen kurdo y armenio Demir Sönmez sobre manifestaciones organizadas en dicho lugar.
La fotografía que ha causado el enfado de las autoridades turcas, muestra una manifestación celebrada en marzo de 2014 que responsabilizó a Erdogan, entonces primer ministro, de la muerte de un adolescente en una protesta en Estambul.
"Me llamo Berkin Elvan, la policía me mató bajo órdenes del primer ministro turco", reza un cartel que aparece en la imagen.
El Consejo administrativo de la ciudad de Ginebra tratará la cuestión mañana martes por la tarde, según indicó hoy a la prensa local su portavoz, Philippe d'Espine.
En el último año y medio, Turquía ha demandado a un total de 1.845 personas por criticar al presidente Erdogan, hacer chistes o incluso comentarios sobre él.***


La noticia de hoy es que la ciudad de Ginebra y Suiza han hecho lo que no ha hecho Alemania: decirle a Erdogan que no quitarán la fotografía y que si le molesta que mire para otro lado.
Esas 1.845 demandas contra personas que no le gustan a Erdogan es una cifra suficientemente escandalosa como para hacer reflexionar sobre lo que el presidente turco busca ante su comunidad islamista, el prestigio del intocable. Este valor es característico de la mentalidad que se aleja cada vez más de los valores democráticos y que la sociedad turca está padeciendo como una regresión dictatorial.
Ayer mismo se daba cuenta de otro caso más de persecución a los que critican al presidente, recogido por Euronews:

Nuevo golpe a la libertad de prensa en Turquía.
La periodista holandesa Ebru Umar ha sido víctima de varias intimidaciones este fin de semana.
Primero fue detenida en su casa de verano en la ciudad turca de Kusadasi acusada de injurias al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Tras comparecer ante un tribunal quedó en libertad con cargos, pero se le ha prohibido que abandone el país.
“Querían saber que publiqué en Twitter y desde qué ordenador. Es lo único. No me preguntaron nada, ni respondieron a ninguna de mis preguntas. Simplemente estaba detenida. Me llevaron de una comisaría a otra, en total estuve en tres comisarías de policía en una noche. Es estúpido. Es simple y llanamente intimidación, pura intimidación nada más”, dijo la columnista en una video conferencia mediante Internet.
Este mismo fin de semana, coincidiendo con su detención en Turquía, se produjo un robo en el apartamento de la periodista en La Haya. Lo que ella considera como una intimidación más.
El Código Penal Turco castiga con hasta cuatro años de cárcel las injurias contra el Jefe de Estado.****


La campaña de Erdogan contra la prensa va tomando las características típicas del estado policial y fascistoide. La intimidación a los que critican, las detenciones intimidatorias como la señalada, las presiones más allá de sus fronteras, el uso de los aparatos del estado al servicio del presidente, etc. son todos síntomas de esa dirección hacia un estado de fascismo. El partido crece por intimidación haciendo desaparecer a los que critican o se oponen y sumando los apoyos de todos aquellos que consideran que hay que estar del lado del poderoso. Es este último factor el determinante en estos procesos de identificación, empáticos, antes que racionales, dialogantes y democráticos. Por eso señalamos que hacer ver que Erdogan está por encima de las críticas o que los gobiernos extranjeros se pliegan ante sus deseos es la peor forma de tratar el caso. Erdogan sigue creciendo por la ayuda involuntaria de los que hacen ver que es indispensable para el buen funcionamiento del mundo.


Este mensaje va calando en un electorado que le considera por encima de las ideologías o circunstancias y comienza a verlo como un "enviado" capaz de desafiar al mundo. Y Erdogan potencia esto porque necesita ser indispensable a los ojos de sus seguidores. El líder islamista basa su prestigio en su capacidad de doblegar voluntades, lo que le trae el respaldo de los que hacen suyas sus pretensiones.
Por eso el siguiente paso es el que se nos muestra hoy en la prensa de medio mundo:

El presidente del Parlamento asegura que Turquía necesita una constitución "religiosa"
ESTAMBUL, 26 Abr. (Reuters/EP) -      El presidente del Parlamento de Turquía, Ismail Kahraman, ha asegurado que su país necesita tener una constitución "religiosa" que abandone el laicismo, toda vez que la mayoría de la población es musulmana.    "La nueva constitución no debería contemplar el laicismo", ha afirmado el presidente del Parlamento, en declaraciones publicadas por los medios de comunicación turcos. "Tiene que discutir sobre religión, no debe ser profana la nueva constitución, debe ser una constitución religiosa", ha asegurado.    Como presidente del Parlamento, Kahraman es responsable de supervisar el proceso de elaboración del nuevo proyecto constitucional. El AKP tiene 317 de los 550 escaños del Parlamento y necesitaría unos 330 votos para someter a referéndum un nuevo texto, lo que implica que necesitará el apoyo de más parlamentarios de otras formaciones.*****


Con la constitución que el partido islamista pretende, el fascismo pasará a consolidarse como fascismo religioso, que es lo que es realmente el islamismo. Se consagrará el retroceso histórico de Turquía y se volverá a sus pretensiones imperiales, que Erdogan no oculta en toda su parafernalia.
Si en estos momentos Erdogan puede hacer lo que está haciendo en Turquía, con una constitución islamista en la mano la represión se multiplicará porque pasarán a aplicarse criterios todavía más restrictivos sobre la crítica, como estamos viendo. Cualquier crítica a él o su partido se acabará convirtiendo en insulto a la religión, difamación del islam, leyes morales, etc. Es decir, se acabará convirtiendo en lo que ya prácticamente es: una dictadura religiosa.
La constitución religiosa que se reclama sitúa un nuevo problema en las puertas de Europa, un problema previsible que las crisis actuales —en las que Turquía ha tenido mucha participación— esconden pero nunca lo suficiente. La crisis siria ha servido para que Erdogan purgue su sociedad de cualquier rival que pueda obstaculizar el futuro. Ha convertido en conspiraciones los intentos de demostrar la corrupción de su partido o los extraños negocios de la familia. Ha desmantelado el poder judicial, la Policía, etc. de todos aquellos que pudieran oponerse a la avalancha islamista en su asalto definitivo al poder.
Y todo esto lo ha hecho con el beneplácito y apoyo de los Estados Unidos —con el que ha acabado entrando en conflicto por su doble juego en sus ataques a los kurdos en vez de al Estado Islámico— y de Europa que lo ve como el guardián de la puerta del Este, una especie de portero del infierno terrorista que se ha creado.


Erdogan ha conseguido crear la sensación de que sin él Europa sería un caos, por lo que el temor a desafiar sus menores deseos va creciendo. Con ese temor a la vista, Erdogan hace crecer sus exigencias en una espiral que hace que aproveche los momentos de mayor necesidad para aumentar el cerco contra los defensores de las libertades y de un estado laico y moderno.
Hay que entender que la "modernidad" del estado turco, su ejemplo de compatibilidad de democracia e islam, ha sido echado por tierra por el propio presidente, cuya agenda oculta no era la consolidación de la democracia sino el asalto gradual al poder. Lo que su amigo y protegido Mohamed Morsi perdió en Egipto por su precipitación, Erdogan lo lleva haciendo, poco a poco, desde que llegó al poder. No hay que enfrentarse al enemigo hasta que no esté lo bastante débil. Es su estrategia.
La mentalidad de Erdogan respecto a Europa no es la de un socio. Es la de un rival cuyos principios son incompatibles con los suyos. Erdogan es intolerante y represor, Deberíamos dar más atención a aquellos —igual ocurre con otros lugares— que padecen su intolerancia. Ahora esa intolerancia personal se convertirá en institucional mediante los cambios constitucionales, la única garantía que les queda a los que ven recortadas cada día sus libertades y sus opciones de vida.
Si sus pretensiones de frenar las crítica exteriores reciben el respaldo de aquellos que deberían ampararlas, Erdogan seguirá avanzando en sus pretensiones de imponer su visión del mundo. Por eso las noticias hablan ya de poner cortapisas a la prensa de cualquier país en sus informaciones sobre ciertos temas que a Erdogan le interesa sean tratados conforme a su punto de vista, como la cuestión kurda. Su totalitarismo informativo va más allá de la prensa. La noticia de que ha intentado frenar el apoyo de la UE a un proyecto musical sobre los armenios es una gota más en un vaso que no se desborda porque los gobiernos no quieren que rebose. Ese es el poder de Erdogan y esa es la debilidad de los que deberían, por el contrario, ponerle freno y amparar a los que persigue o expulsa, silencia o encarcela.
Hay que dar las gracias a la ciudad de Ginebra que ha sabido entender y amparar a los que señalan a Erdogan como un dictador con pretensiones mesiánicas. Sencillamente, lo es.



* "Merkel defiende la libertad de expresión tras la demanda de Erdogan contra un cómico alemán" EFE 12/04/2016 http://www.efe.com/efe/espana/portada/merkel-defiende-la-libertad-de-expresion-tras-demanda-erdogan-contra-un-comico-aleman/10010-2894238
** "Merkel accede a la petición de Erdogan para abrir un proceso al cómico alemán por injurias" El Mundo 15/04/2016 http://www.elmundo.es/internacional/2016/04/15/5710cf1f268e3e94468b45d2.html
*** "Turquía pide a Ginebra que retire una fotografía crítica con Erdogan" EFE 25/04/2016 http://www.efe.com/efe/espana/portada/turquia-pide-a-ginebra-que-retire-una-fotografia-critica-con-erdogan/10010-2907006
**** "Intimidaciones a Ebru Umar. Un nuevo ataque a la libertad de prensa en Turquía" Euronews 25/04/2016 http://es.euronews.com/2016/04/25/la-ebru-umar-periodista-holandesa-detenida-este-fin-de-semana-en-turquia/

***** "El presidente del Parlamento asegura que Turquía necesita una constitución "religiosa" Europa Press 26/04/2016http://www.europapress.es/internacional/noticia-presidente-parlamento-asegura-turquia-necesita-constitucion-religiosa-20160426112219.html



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