lunes, 30 de mayo de 2011

La lucha preelectoral egipcia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En Egipto sigue la lucha por la toma de posiciones en las próximas elecciones. El viernes pasado hubo una gran manifestación reclamando más enjuiciamientos que tuvo una peculiaridad: Los Hermanos Musulmanes no la apoyaron e instaron públicamente a sus seguidores a no participar. Este hecho ha servido para dejar en evidencia las estrategias seguidas por la Hermandad para encarar el reto electoral.

Manifestación en Tahrir 28 de mayo
 
Desde el principio, muchos grupos y personalidades consideraron que la convocatoria de elecciones rápidas solo favorecía a la Hermandad y a los partidarios de Mubarak, los dos únicos grupos con redes sociales establecidas históricamente. El régimen anterior no permitía la existencia de más grupos que el Partido oficial y mantenía una extraña y compleja relación de rivalidad, pero utilización, con la Hermandad musulmana. Creada en los años 20, la Hermandad posee una fuerte estructura social en términos absolutos y relativos, es fuerte y es más fuerte que los demás. Creció lo que a Mubarak le interesó que creciera para administrar sus relaciones interiores y exteriores. La Hermandad era el “peligro controlado” que le interesaba mostrar creyendo que nunca iba a perder el poder sobre el país.
Sin embargo, su caída dejó al aire las carencias de una oposición fragmentada y casi desconocida para el pueblo egipcio. En las próximas elecciones, lo que Egipto debate es su modelo de futuro. En la hoja de ruta del Consejo Militar, las próximas elecciones son constituyentes, es decir, las encargadas de redactar la Constitución egipcia. El parlamento que salga de las elecciones será decisivo para crear el escenario en el que tendrán que actuar los futuros agentes sociales.
La casi totalidad de los partidos políticos apuestan por un Egipto laico, por un estado moderno en el que se respeten las creencias de todos. Pero si la composición de ese primer parlamento es un apoyo fuerte a los Hermanos Musulmanes y una presencia importante de candidatos del régimen anterior, las posibilidades de que Egipto camine hacia una democracia moderna se verán muy disminuidas.
Guelil Abdel al-Sharnouby, director de la publicación Ikhwanonline de los Hermanos, acaba de dimitir* por las críticas que ha recibido de algunos miembros prominentes del grupo. Los ataques desde la publicación al objetivo de la manifestación del viernes pasado, que reunió a decenas de miles de manifestantes en Tahrir, le han costado el puesto. El ex director se defiende señalando que reflejó la opinión central del grupo. La revista argumentó que el objetivo de la manifestación era abrir una brecha entre el pueblo y los militares y calificó como organizaciones “laicas” y “comunistas” a los que habían convocado la protesta.
Es probable que si la manifestación hubiera tenido poca concurrencia todos en la Hermandad habrían felicitado a Guelil Abdel al-Sharnouby, pero la política tiene estas cosas. Por temor a que se vuelva contra ellos, la defenestración del periodista ha sido una solución por el “bien de la causa”.

Página oficial de Ikhwanonline
El primer problema que se plantea en Egipto es que el término “laico” se identifica con “ateo”. Egipto es un país con una sociedad ampliamente religiosa. Pero existen diferencias grandes entre una “sociedad religiosa” y un “estado religioso”, como existen también entre el “laicismo” o la “aconfesionalidad” institucional y el “ateísmo”.  A fuerza de repetirlo unos y otros, “laicos” y “comunistas” se han convertido en términos negativos, en categorizaciones casi apocalípticas. Su invocación como “peligros públicos” por parte de los integristas y de las fuerzas del régimen anterior han convertido los términos en una grave acusación, con un intento de descalificar a los manifestantes.
Aunque la Hermandad mantiene unas posturas moderadas a través de algunos de sus dirigentes, muchos temen que su peso en un parlamento controlado dé al traste con el deseo de separar los ámbitos religiosos de los políticos. Entre el ateísmo militante y el integrismo existe toda una serie de posibilidades en las que se puedan desarrollar la vida de los ciudadanos sin estigmatizaciones o condenas. Es uno de los retos más importantes que tiene Egipto por delante.

* "Muslim Brotherhood website editor resigns in row with leadership"  Al-Masry Al-Youm 29/05/2011 http://www.almasryalyoum.com/en/node/455922

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